Un paraíso, un cielo.  Comenzaba un día que se esperaba fuera especial con ansiedad desperté y sentí que algo mágico podía pasar no deseaba imaginar que sucedería... Una invitación a un sitio especial un paraíso para poder amar un deseo que debía ser realidad. Una esperanza que me regalaba la vida un sueño por alcanzar sentir tus besos y tus caricias algo para mi imposible de alcanzar. Mi corazón se agitaba de solo esperar que el timbre sonara para comenzar nuestra aventura de amar. Llegaste y ahí estábamos los dos rumbo a un camino que debíamos caminar. Entre charla y charla rumbo a nuestro paisaje íbamos los dos sin saber que sucedería con los dos. Llegamos a la magia cómplice de nuestra pasión solo abrazos nos dábamos los dos ni un beso te atrevías a darme pero tampoco yo. Hablamos de muchas cosas reíamos muy juntos y un río a lo lejos que te cautivó. Ahí empezaba mi sueño ha hacerse realidad te sentí tan cerca ¡cuanto te quería besar!. Y entre abrazos y abrazos muchas fotos tomamos los dos mi hija cómplice de lo que sucedía a los dos. Por respeto a ella ni un beso se dio pero algo inexplicable sucedió nuestros ojos brillaban nuestras risas conjugadas nuestro deseo de hacer el amor. Ya era la tarde y me hacías feliz con solo estar a tu lado me conformaba yo. Le agradecía a Dios por permitirnos estar juntos en aquel paisaje hermoso que nos pertenecía a los dos. El hambre nos acompañaba buscamos un sitio donde compartir los que pensaba serían la culminación de un día sin pasión. Pero ahí estábamos los dos y la vida cómplice de que algo debía suceder me acuerdo que llovía muy fuerte no podíamos regresar todo se daba para que algo sucediera unas cervezas fueron mis aliadas ellas hicieron que ese sueño se hiciera realidad. Fue ahí cuando pude sentir ese primer beso que hoy siento yo la humedad de tus labios un beso dulce que deseaba yo un brillo en tus ojos que me cautivo unas manos cálidas deseosas de dar amor. Empezaba a sentir miedo mucho miedo de darte mi amor sabía que sería una sola entrega una entrega de mi pasión. Cuanto daría porque ese sueño hoy fuera real pero estas tan lejos y solo me queda el recuerdo de ese día especial. Avanzaba la noche y juntos buscando a donde pasar esa noche que sería especial y ahí estábamos con frío caminando por ese paisaje que invitaba a amar. La luna en el cielo iluminaba el camino que debíamos andar cómplice de aquella entrega de sentimientos reales. Y ahí íbamos rumbo al cielo que me prometiste llevar a recoger la estrella de un momento de felicidad. Siento aquellos besos dulces y tus caricias mi sueño hecho realidad lentamente me besabas tus brazos me cobijaban mi corazón se agitaba mi cuerpo temblaba y un sudor frío recorrió mi cuerpo un miedo inexplicable se apoderó de mi. Ahí estábamos muy juntos los dos me ofreciste el cielo el hacer mi mayor sueño realidad me ofreciste volar entregarnos a la pasión y entre besos y caricias me hacías el amor. Y ahí estábamos los dos paso a paso haciendo mis poemas realidad fue mágico el momento fue mágico lo vivido en mi recuerdo por siempre perdurarás. Esa dulzura conjugada con la pasión creo que fue lo que me cautivó nunca pensé que tus besos sentiría y mucho menos que fuéramos un volcán haciendo erupción. Para mi un día y una noche especial un paraíso mágico cómplice en una montaña muy alta cerca del cielo al que me llevaste tu. C.E.C NOVIEMBRE 2006  |