| DESDE QUE NO TE TENGO Desde que no tengo tus ojos, penumbras llenan mis días, desde que no tengo tus besos, me falta toda alegría y me aferro al recuerdo, si en tus brazos me estremecía, esperando esa caricia, que en mi pecho crecía y mis sentidos dormía. Ahora busco en mi habitación, el eco de tu voz hasta dormido, para sosegarme en tu ausencia, mientras no llegan a mi la miel de tus colinas Recógeme pronto amor, que sin ti voy a la deriva, no me dejes tiempo sediento, de esos jugos que me revitalizan y sórbeme hasta el alma, que por ti sigue encendido, que esté candente sin ti moldeame, fúndeme para ti, que en tu fragua me desvivo. 
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